Pesca submarina en Huelva

El pesca-sub asoma a la superficie con un gran sargo. Foto: perezventana

En la costa onubense, el lecho marino en el que se bucea con fusil coincide –igual que en tantos otros puntos del litoral andaluz– con las habituales marcas para pescar desde embarcación fondeada. Aquí predominan los arenales, y los roquedos al alcance de una inmersión a pulmón son contados y muy localizados. La visibilidad suele ser escasa en ellos, dada la cercanía de importantes estuarios, que arrastran lodos sin que las corrientes asuman tanta fuerza como en el Estrecho para disolverlos. En esta diáfana costa la presa más codiciada es la corvina, que se atrapa a la espera en la primera o segunda bajada: el pescador permanece estático, el pez se confía y acude a curiosear.

El robalo asoma en invierno y principios de primavera. Pargos, urtas y corvinas, de abril a septiembre. Meros y abadejos sólo se dejan ver en el área de poniente, donde el agua es un pelín más clara que a levante.

A continuación repasamos algunas buenas zonas para la pesca-sub cuya localización se puede intuir en la información de los pesquiles de pesca marítima desde embarcación. En Piedras Negras se bucea en áreas de 3,5 y 14 mts de profundidad, según la distancia a la que nos situemos de la costa. Es el hábitat de sargos comunes y reales, urtas y robalos. Por su parte, en la Boya del Petrolero el pescador se sujeta a la cadena –repleta de mejillones– y busca a media agua el gran predador con las técnicas de la caída o la espera. No hace falta llegar a los 25 mts del fondo, donde, además, el agua no suele estar clara. Entre los 10 y 15 mts se hace el aguardo con la intención de que entre la corvina o la anchova. Luego está Cormorán (Punta Umbría), que posee una piedra a los 14 mts, dos más a los 18 y su cordillera más abrupta anda entre los 20 y 25 mts. En ellas se arponean pargos (entran bancos en mayo), meros y alguna serviola.

En La Antena se sumergen aficionados más expertos, puesto que las zonas menos castigadas superan los 20 mts de profundidad. La Casa del Palo, frente a la playa de El Terrón, es otra zona dilatada y muy batida por los pesca-sub. Abarca desde los 4 a los 26 mts, y salen muchos sargos y robalos en invierno, con suerte algún mero o serviola durante todo el año. Los aficionados más noveles suelen elegir un pesquero de fácil acceso y escasa profundidad como el Espigón de Huelva, donde se dan bien los sargos, robalos, corvas y algún congrio. En su punta, el Faro Picacho, se pesca la corvina efectuando una espera en el mismo fondo, entre los cascajos y el fango, a unos 12 mts.

También se dirigen los primerizos a la Punta del Moral, el dique de Ayamonte. De todas las citadas, las marcas más apreciables son Cormorán y la Casa del Palo.

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