Playa de Sabinillas – pesca deportiva surfcasting

Torneo de damas en la playa de Marbella. Foto: Ganfornina

En la misma frontera de las provincias de Cádiz y Málaga se localiza la Punta de la Chullera. Junto al camping del mismo nombre se ubica una zona caliente para la pesca de la dorada, ya sea en la Piedra ahogá o en Los carteles. Ambos son puntos de paso de espáridos, que se buscan con el agua quieta y lombriz de playa (gusana catalana). Pero más hacia el Mediterráneo encontramos la Playa de Sabinillas, uno de los enclaves emblemáticos en la agenda del pescador de surfcasting de la Costa del Sol. Son arenas mediterráneas –algo más oscuras y gruesas que las atlánticas– comprendidas en el término municipal de Manilva, aunque es la pequeña aldea de San Luis de Sabinillas, antaño barriada marinera y hoy centro de interés turístico, la que aporta una referencia para llegar al escenario en cuestión.

Si por algo se caracteriza este lugar, enjuiciándolo bajo la óptica del deporte que nos ocupa, es por ser el mejor pesquero en los días de levante. En un extremo, el Torreón de la Bahía de Casares, con sus manchas de rocas. Hacia el sur, el Castillo de Sabinillas, al pie de Puerto Duquesa. Entre ambos puntos, una amplia extensión de playas libres de piedras, ideales para afinar el grosor de los sedales: de 0,12 a 0,16 mm. Cuando sopla el levante, los pescadores acuden en masa dispuestos a soportar las inclemencias meteorológicas a la vista de cómo avivan su apetito los grandes sargos. El viento bate el mar, y este combativo pez acude a comer a la rompiente, a unos 180 mts de la orilla. El peso medio de los ejemplares aquí capturados ronda los 700 grs, con numerosas piezas por arriba del kilo. Por lo demás, conviene tener muy en cuenta el primer lugar en el que los sabios de Sabinillas instalan sus soportes de cañas para tentar al sargo: debajo del propio pueblo, justamente en esas arenas en las que los marineros varan sus embarcaciones. Este es, sin duda, el sitio clave para colocar los aparejos, lanzando al límite de nuestras posibilidades y con bajos de braza y media y de un solo anzuelo.

Cualquier estación es buena para rubricar aquí una pescata de sargos. La presencia de bañistas convierte la pesca veraniega en nocturna, y la invernal en diurna.

Es el momento de probar la gusana americana y la tita en Sabinillas, donde, además de sargos, entrará la herrera al abrigo del poniente, como en El Saladillo, que, a medio camino entre Estepona y San Pedro de Alcántara, nos obsequiará espléndidas jornadas con unos y otros vientos.

COMENTARIOS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0